Desde los inicios de la humanidad, cuando el hombre se interesó en mejorar la salud de sus semejantes como médico brujo, hasta la medicina actual, se ha logrado avances que al parecer, la única restricción que poseen es el propio conocimiento de la naturaleza humana. Es cierto que estos adelantos parecen no tener límites científicos, pero debemos analizar los términos que tienen en las relaciones humanas y como afectan en el orden de la vida. ¿Qué sentido tiene prolongar una vida vegetativa? ¿Qué derecho tiene el médico de ordenar a un paciente a realizar un tratamiento, en contra de su voluntad?
Al hacernos estas preguntas nacen muchas otras, al hablar de ética, biológica y médicina, las respuestas son poco claras, por lo que debemos tratar de analizar una bioética, para que al tratar de mejorar la condición de vida, los científicos no olviden que los seres humanos somos autónomos y con una conciencia propia.
El avance de esta ciencia, la actualidad que tiene, el constante crecimiento en este campo, las muchas posibilidades de estudio, las múltiples situaciones en las que debería participar, como: en el aborto, la eutanasia, la clonación, la fertilización asistida, y muchas otras más, determinan, en alguna manera, el que estos temas puedan ser tocados de una manera si quiera superficial en este breve cometnario. La bioetica de beria convertirse en un tema de profundo debate en nuestra sociedad boliviana. Como se pudo observar en los medios de comunicacion nacional, la semana pasada una familia potosina pide que se pueda aplicar la eutanasia a un pequeño que sufre de varios problemas mentales y fisicos. Este tema es muy doloroso y dificil de tratar, pero no puede permanecer oculto en una sociedad como la nuestra y peor aun, no se puede negar este tipo de problemas que se viven diariamente en todas las ciudades de nuestro pais.
Si bien la bioética trataría de analizar las implicaciones que para la salud humana tienen los descubrimientos biológicos, a cuyas aplicaciones busca dar un sentido moral, mediante la distinción de lo que es bueno o malo, existe la duda, basada sobre todo en el desconocimiento de las posibilidades reales que existen de lograrlo, que estos avances pudieran ser usados de un modo que no sirvan para mejorar la vida del ser humano, sino más bien, por una parte, para dominar la especie en un afán de conseguir la raza ideal con características basadas en estereotipos de perfección que nos convertirían en modelos repetidos sin la individualidad y el espíritu que poseemos por el solo hecho de ser humanos. Y por otra en un comercio ilegal de órganos o células sin ningún principio de solidaridad o busca del bien común, sino en los unos la búsqueda de ganancias apreciables y en los otros la esperanza de encontrar a cualquier precio la salud o una mejor esperanza de vida.
La terrible lucha por el poder o la fama, hace que los que investigan estos temas, den a conocer resultados mucho antes de tener la evidencia clara de que son perfectos y con el avance de la comunicación estos conocimientos están a disposición de las personas, que los toman como válidos y certeros y exigen la puesta en marcha, a corto plazo, de lo que creen soluciones a problemas de salud, que por su complejidad no pueden ser resueltos con un éxito de comercialización.
Con la manipulación genética se antepone el derecho a vivir bien y más, en contraposición al derecho a vivir. Pero ese es otro tema que se tratara, posiblemente, en futuros comentarios.
¿Existe un derecho a morir?
Si las aspiraciones de los individuos pueden ser vistas como derechos humanos, algunas de esas aspiraciones conllevan a veces complicaciones en especial el relativo al "derecho a la muerte". Si el tema de morir en paz ha llegado a plantearse como "derecho" en nuestras sociedades es porque hay una cultura que niega esa aspiración a los seres humanos.
La respuesta es negativa y de ella no se infiere que la demanda de enfermos terminales o afectados por enfermedades irreversibles pueda caracterizársela como "derecho fundamental", porque seguiría necesariamente que "otro" sujeto o el Estado debería garantizar la obligación correlativa que no es otra que la de dar muerte a un ser humano por imperativo legal. Por las dificultades doctrinales y empíricas que plantea la vindicación de una muerte digna como un "derecho”, en esta monografía analizamos algunos puntos de esta problemática.
La eutanasia, es la muerte de una persona causada por otra, en principio un profesional de la medicina, a petición libre y expresa de la persona que va a morir. Atendiendo a su sentido etimológico, eutanasia quiere decir «buena muerte», del griego eu (bueno) y thánatos (muerto). Una persona pone fin, deliberadamente, a la vida de otra considerando que eso le es un bien: la muerte le es preferible a una vida excesiva en sufrimiento
Esta en manos de nuestros paralamenbtarios poder aprobar una ley enfavor o en contra de este problema bioético. Pero, las personas comunes y corrientes que opinan de todo esto?¿Sera correcto eliminar a un ser humano?
Esta respuesta deberia darla el pueblo, si se dice que es correcto, debemos asumir nuestra responsabilidad y al dar esta respuesta, tambien debemos ver como nuestra sociedad esta llegando a tal punto de dureza en sus corazones que les parecera normal asesinar a una persona.
Continuaremos hablando del tema en otra ocasión, gracias por escucharme y aguantar mis comentarios (Poco a poco ire mejorando, recien estoy emnpezando en esto).
No hay comentarios.:
Publicar un comentario